Un mes de abandono para conseguir una PC

Sólo 30 días sin fumar es el requisito básico que pide el concurso Abandone y gane, del Ministerio de Salud del gobierno porteño, enmarcado en un plan antitabáquico.

El certamen se hace desde el año pasado, con similitudes a uno que supo lanzar el entonces ministro de Salud de la Nación, Ginés González García.

La idea es que un fumador tome la decisión y se mantenga sin fumar durante un mes. Si lo logra, entra en un sorteo por una computadora.

La pregunta más importante es: ¿cómo se acredita este abandono del cigarrillo? Según la información oficial, quien salga sorteado deberá pasar una prueba bioquímica y, en caso de demostrarse que no hay rastros de nicotina, se hará acreedor de la PC.

Mientras tanto, es útil conocer la dependencia del cigarrillo con el test de Fagerström y tomar nota de los lugares donde es posible inscribirse en el concurso: Centros de Gestión y Participación y hospitales porteños.

Hay otras campañas similares en el mundo, como la auspiciada por la Sociedad Canadiense del Cáncer (el premio es un auto híbrido); o la de una asociación de niños para ayudar a sus padres a dejar el mal hábito.

Día Mundial de la Salud

Con consejos y fuertes campañas, hoy se celebra el día mundial de la salud que, recordemos, no es la ausencia de enfermedades sino un concepto mucho más amplio, como la prevención, la sanidad psíquica, física y emocional, además del bienestar.

Mientras en la Argentina aumentan los casos de dengue, el mundo puja por hospitales más seguros y eficientes, por mejores campañas de prevención de enfermedades crónicas, en pos de curas para males como el Alzheimer, entre otros objetivos.

País, te falta mucho todavía.

Dengue: una epidemia ilegítima

El aumento de casos de dengue en la provincia de Chaco ha despertado polémicas y temor en las autoridades políticas y sanitarias.

Pero ni siquiera los medios, o los funcionarios de turno, se atreven a calificar este incremento de enfermos como de epidemia. Tal vez crean que el término genere más desesperación en los pueblos afectados.

El gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, dijo hace dos días en un programa de TV que había un “brote”. De alguna manera, minimizó los datos del intendente de la localidad chaqueña de Charata, donde el crecimiento del foco infeccioso continúa en aumento.

Ayer, el intendente de esta población aseguró que hay 6000 casos, es decir, que el 17% del pueblo tiene la enfermedad.

La palabra epidemia no es mala ni peyorativa por sí sola; conviene remontarse a sus orígenes para entender por qué, en esta situación, en Chaco hay una epidemia de dengue y no, como se desviven en afirmar los funcionarios, “un brote”, “un foco”, “un aumento de casos”.

Considerado el padre de la epidemiología, el inglés John Snow descubrió en 1849 que el agua es el principal vehículo del cólera y de otras enfermedades infecciosas.

Una epidemia ocurre cuando el número de casos es superior al esperado. Es ambigua la definición, pero alcanza para entender que los chaqueños están viviendo una epidemia, puesto que los casos se han extendido ya más allá de las expectativas: el ministerio de Salud de la Nación ha debido enviarles insecticida, partidas de medicamentos y dinero para combatir al mosquito.

La primera herramienta para ganar la batalla es admitir que se está en combate.

Crecen los casos de pacientes en diálisis en el país

A poco de conmemorarse el Día Mundial del Riñón -el 12 de marzo- las cifras muestran que en la Argentina todavía hay vasto desconocimiento sobre las enfermedades renales. A la ignorancia se suma el aumento de los casos graves: la perspectiva es que los pacientes en diálisis -es decir, cuyos riñones necesitan de un “filtro” externo para funcionar- se incrementen en un 50% para 2015.

“En efecto, no hay en el país estadísticas sobre el conocimiento o desconocimiento de las enfermedades renales, si bien la población de riesgo está un poco más advertida al respecto”, concedió Alfredo Casaliba, presidente de la Asociación Regional de Diálisis y Transplantes Renales de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires.

A merced de la falta de información y el crecimiento de los casos, la Sociedad Argentina de Nefrología organizará, para el 12 de este mes, un acto y una serie de actividades para concienciar a la población sobre la relación entre las enfermedades crónicas y los trastornos renales.

“La sociedad envejece y con la edad aparece el deterioro orgánico. Este es uno de los principales factores de riesgo. La hipertensión -incluso en los individuos tratados- y la diabetes son dos patologías crónicas que deterioran la función renal”, explicó Casaliba, cuya institución se sumará a las actividades del Día Mundial del Riñón.

El peor escenario

Las patologías de los riñones o nefropatías se clasifican según su evolución y compromiso. De esta manera, una enfermedad renal detectada tempranamente puede incluso involucionar. En la fase más grave es necesaria la diálisis, si bien esta técnica conlleva sus bemoles.

“En un estadío IV de la enfermedad el riesgo de diálisis a 5 años es del 20% mientras que el de muerte es del 46%”, añadió Casaliba.

Los pacientes en estadío V son candidatos a listas de espera de un riñón compatible. Según el INCUCAI, en la actualidad hay 4729 personas que necesitan un transplante renal. La buena noticia es que los riñones son uno de los pocos órganos que pueden ser donados en vida. De hecho, hay fundaciones que explican bien esta realidad.

Por convenios establecidos con el Ministerio de Salud de la Nación, las obras sociales y prepagas cubren prácticamente el 100% de los tratamientos de diálisis. Las terapias farmacológicas también entran en el plan, aunque no en su totalidad.

¿Cómo prevenir?

Una falla renal se puede detectar con simples tests como el de orina. Quiénes deben controlarse y estar atentos a síntomas son los grupos de riesgo: ancianos, hipertensos, diabéticos o familiares de personas con patologías renales.

“Para el resto de la población la prevención es llevar una vida sana: comer saludablemente, ingerir frutas y verduras, hacer actividad física, no fumar”, sumó Casaliba.

Fuentes: Alfredo Casaliba; Eikasía Comunicación Corporativa; National Kidney Foundation; INCUCAI; American Journal of Kidney Diseases.

Febre amarela, ¿verdade o mentira?

Largas filas y rostros agotados son los que se observan en distintos centros de atención médica en Buenos Aires. Los argentinos que viajan a Brasil soportan el calor para vacunarse contra la fiebre amarilla, alertados sobre todo por los medios de comunicación.

Si bien se conoció la noticia de algunos casos en animales en Misiones, la información es  llamativa, por la relevancia que se le ha dado a una enfermedad que, en principio, ha tenido más víctimas entre los monos que entre los humanos. De hecho, se desestimó uno de una misionera.

El propio estado brasileño asegura que desde 1942 no se registró ningún caso de fiebre amarilla urbana. Esta infección suele ser transmitida por el mosquito Aedes Aegypty, el mismo del dengue. Sin embargo, -los medios masivos no aclaran esto-, en Brasil es prevalente el mosquito Haemagogus, también transmisor de la yellow fever.

En la embajada de Brasil en Buenos Aires aseguran que su país no exige un certificado de vacunación contra este mal, si bien lo recomienda ante la aparición de casos en algunas zonas rurales brasileñas.

Por otra parte, los grandes diarios -a excepción de uno- tampoco informan correctamente sobre quiénes deberían vacunarse sin chistar. Según las autoridades brasileñas y el Centers for Disease Control and Prevention (CDC) de los Estados Unidos, es de utilidad la vacuna si el destino de los viajeros es alguno de los estados epidémicos, como la Amazonia, o si el trayecto se hace por tierra, a través de la frontera en Misiones o en Paraguay.

Los que viajan en avión a ciudades turísticas como Santos, Río de Janeiro, Maceió o Recife, por citar algunas, no lo necesitarán, ya que estos destinos están fuera de las zonas signadas como epidémicas.

Los medios también confunden: hoy escribieron que “las playas del sur del país vecino no están consideradas hasta el momento zonas de transmisión“. No es cierto, porque estas playas están dentro de estados con casos registrados (como Río Grande do Sul), aunque, como recuerda el ministerio de Salud brasileño, los casos son en animales y en zonas rurales, por lo que el turista argentino en busca de caipirinha no tendrá que preocuparse.

Sin embargo, y para bajar la ansiedad, un último dato sobre la febre amarela. Una fuente me comentó que la activa publicación de notas que tiene la fiebre amarilla tiene sus interesados, más allá de la información.

Parece que los empresarios de la Costa Atlántica que tienen negocios con los medios del Grupo Clarín ven con excelentes ojos los trastornos que genera la fiebre a los viajeros argentinos.

Esta fuente, que trabaja en una de las empresas del poderoso multimedio, me aseguró que los empresarios turísticos que pautan con Clarín hacen fuerza para que sigan apareciendo artículos de “alerta”; “otro caso de fiebre amarilla”; etcétera.

Ante tanta catarata informativa, lo mejor será usar el sentido común. Si se quiere quedar tranquilo, vacúnese; haga la fila o pague unos 150 pesos en centros de vacunación privados.

Si viaja en avión, olvídese y como prevención, lleve un repelente.

Fuentes: embajada de Brasil; CDC; OMS; ANVISA; Clarín.

Otros usos del mal llamado Botox®

Lidera el mercado estético en los Estados Unidos en cuanto a aplicaciones. Las celebridades lo utilizan para verse más radiantes y jóvenes. En la Argentina incluso se promocionan una suerte de reuniones Tupper, pero con el objetivo de lograr un descuento en la adquisición de la inyección deseada.

Sin embargo, la toxina botulínica es más que una herramienta biológica para borrar los signos de la edad en el rostro. Erróneamente llamada por la marca comercial más conocida, existen en realidad otras utilidades y otros productos con esta sustancia.

Este producto, que deriva de la bacteria clostridium botulinum, es comercializado para tratar espasmos, trastornos neurológicos, problema de párpados caídos, entre otros.

La toxina “actúa inhibiendo la liberación de un neurotransmisor llamado acetilcolina que es necesario para que se conduzca el estímulo desde el nervio hacia el músculo provocando la contracción muscular”, explica Federico Micheli, jefe del Programa de Parkinson y Movimientos Anormales del Servicio de Neurología del Hospital de Clínicas José de San Martín.

Así, existen 7 serotipos de toxina botulínica tratados. Las toxina botulínicas tipo A y tipo B son comercializadas con fines terapéuticos y estéticos. La A demostró más potencia y acción más prolongada, según un informe del Centro de Información de Medicamentos (CIME) de la  Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba.

El año pasado la ANMAT autorizó el uso de la primera toxina botulínica pura –en realidad, libre de complejo proteico- para trastornos neurológicos. El producto lo comercializa el laboratorio Phoenix y su función es como el resto de las toxinas tipo A: lo que hace es impedir el impulso a nivel de la neurotransmisión: el músculo queda sin el estímulo nervioso. Por esta razón, actúa como relajante muscular.

Según comenta Micheli, en el hospital es la toxina utilizada con mayor frecuencia. “También utilizamos otra de 500 unidades”, añade el especialista.


También para el sudor

Otra posibilidad de la toxina botulínica es utilizarla en el tratamiento de la sudoración excesiva o hiperhidrosis. Cerca del 1% de la población mundial sufre este trastorno.

“Siempre es efectiva para las diferentes distonías neuromusculares, problemas a nivel del Sistema Nervioso Central (SNC) o pacientes que transpiran mucho a nivel axilar, palmas de las manos o plantas de pies. Pero deben hacerlo con profesionales que manejan y tengan experiencia en el uso de éstas técnicas ya que se manejan dosis más altas y hay mayores posibilidades de tener alguna complicación”, advierte Carlos Trillo, cirujano estético.

Dysport®, la toxina botulínica tipo A de Laboratorios Galderma, está aprobada en la Argentina para tratamientos estéticos (arrugas), pero también para reducir la hiperhidrosis axilar, palmo-plantar y facial. Además, esta sustancia puede servir para la tortícolis espasmódica y espasticidad de miembros superiores.

En hiperhidrosis se necesita aproximadamente una sesión anual para lograr disminuir o abolir la sudoración por éste período de tiempo”, señala Trillo. Una sesión de toxina para tratar el sudor excesivo cuesta cerca de 600 dólares.

Complementaria para el Parkinson

La toxina también es popular como tratamiento de trastornos neuromusculares, pero en casos específicos, como la sialorrehea (hipersalivación) u otros fenómenos distónicos. “De ninguna manera suplanta el tratamiento farmacológico antiparkinsoniano sino que, por el contrario, lo complementa”, observa Micheli, quien además es profesor de Neurología en la Facultad de Medicina de la UBA.

Según el experto, los efectos adversos de la toxina en el tratamiento de enfermedades neuromusculares aparecen si se realiza una infiltración en músculos que no debieran ser infiltrados. También, por exceso de toxina en la aplicación.

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Sida: nunca es suficiente

Hoy se conmemora el Día Internacional de Lucha contra el Sida. Este post es simplemente para sumarnos a la batalla contra la enfermedad infectocontagiosa del siglo.

Para no abundar en consejos que no se tienen en cuenta, vamos con datos concretos que derriban mitos y algunas estadísticas recientes. Al final, fuentes para descargar información veraz.

-Hay 33 millones de personas con HIV en el mundo, poco menos que toda la población argentina.

-En nuestro país, hay aproximadamente 150 mil casos de personas infectadas. Se dice aproximadamente porque muchos casos no son notificados.

-Entre el 70 y el 90% de las personas que experimenta síntomas de infección lo hace a los pocos días de haberse infectado. Fiebre, rash cutáneo y un dolor intenso de garganta son indicadores potenciales de contagio.

-En los Estados Unidos, más de la mitad de los casos de infección son de contagio por relaciones sexuales de hombres con hombres.

-Sólo el 26% de los argentinos adultos usa métodos para prevenir el contagio, según una encuesta de TNS Gallup. El sondeo nacional mostró que solamente 4 de cada 10 argentinos se hicieron el test de HIV alguna vez.

-Las mujeres jóvenes tampoco saben mucho sobre el HIV. Una reciente encuesta del Centro Latinoamericano de Salud y Mujer (CELSAM) mostró que una de cada tres desconoce que el sexo oral o anal son formas de contagio.

-Los que creen que el preservativo es para algunas veces, están errados. Se necesita una relación, un único momento sin usarlo, para adquirir el HIV.

-Hay otras maneras –no tan frecuentes- de infectarse con el virus: hacerse un tatuaje o un piercing con material cuyo origen es desconocido (agujas) es una de ellas.

Para saber más

Hay organismos nacionales e internacionales que proveen información actualizada y reciente sobre Sida. Lo bueno es que también resumen nuevos estudios sobre tratamientos y efecto de antirretrovirales.

La Fundación Huésped, en la Argentina, es una de las entidades que además de información y campañas brinda apoyo telefónico a los interesados.logo

AIDS.gov, en los Estados Unidos, es un organismo oficial con muchísima data actualizada.

Las Naciones Unidas también tienen su website y también sus propios blogs sobre la temática.

Otra terapia para tratar el cáncer de piel

La exposición al sol es vital para vivir. Para sintetizar vitaminas como la D es necesaria. Para algunas enfermedades como la psoriasis, es una terapia excelente. Pero para la piel, en líneas generales, es un peligro in crescendo.

Mucho se ha hablado del abuso del sol: que el fotoenvejecimiento, que las arrugas, que el cáncer. Algunas personas desconocen que cada año, con el aumento del agujero de ozono, los rayos ultravioletas son más dañinos y esto requiere mayor protección solar.

En nuestro país hay escasos datos científicos sobre la incidencia del cáncer de piel. Desde 2003 existe el Registro Argentino de Melanoma Cutáneo (RAMC), una iniciativa de la Sociedad Argentina de Dermatología y la Fundación Cáncer de Piel, apoyada por laboratorios como Vichy y La Roche Posay.

El melanoma es sólo un tipo de cáncer, el más peligroso -tiende a expandirse por el cuerpo- pero afortunadamente (por ahora), el menos frecuente. Según el RAMC, para julio de este año se detectaron 3400 casos de melanoma en la Argentina.

En los Estados Unidos, el cáncer de piel es el más común entre todos los cánceres.  Se diagnostican más de un millón de casos al año.

Distintos tipos, diversos tratamientos

En líneas generales hay dos grandes grupos: el melanoma y los no melanoma. El primero es más alarmante: según la Asociación Americana de Cáncer, un norteamericano muere por hora por esta patología.

En el segundo grupo se encuentran el carcinoma basocelular (también llamado epitelioma basocelular) y el carcinoma espinocelular.  Son tumores frecuentes en personas de piel blanca y, obviamente, con más prevalencia en las zonas expuestas al sol.

Por fortuna, existen terapias para remitir los tipos no melanoma. Criocirugía, radiación, láser o extirpación quirúrgica son algunos métodos.

Otra opción para quienes temen al bisturí o prefieren un tratamiento menos invasivo es la terapia fotodinámica con metil aminolevulinato (FTD). Tiene altas tasas de curación, no afecta el tejido sano y no deja cicatrices. Lo debe hacer un médico, ya que combina una crema con una lámpara especial.

Las últimas novedades en la utilización de esta herramienta en dermatología se presentaron en un foro internacional que se hizo en Buenos Aires. “Necesitamos terapias que sean capaces de abordar lesiones de una manera más ‘holística’; es decir, no sólo tratar pequeñas lesiones sino toda el área, lo que se ha dado en llamar “campo de cancerización” de manera selectiva. En la actualidad contamos con la terapia fotodinámica, que justamente nos brinda esta posibilidad”, explicó Rolf-Markus Szeimies, dermatólogo y profesor de la Universidad de Regensburg (Alemania).

Fuentes: Sociedad Argentina de Dermatología; Asociación Americana de Cáncer; Fundación Cáncer de Piel; Academia Americana de Asociación de Dermatología; Paradigma-PEL Comunicación.

Los miasténicos luchan también en el Congreso

Con el impulso de una fundación, los pacientes argentinos con miastenia gravis, una enfermedad rara y autoinmune, persisten con un proyecto que duerme en la Cámara de Diputados de la Nación para lograr que se declare a junio el mes clave de la patología.

La miastenia es una enfermedad degenerativa neuromuscular. Es crónica, no es hereditaria y no se contagia. Se la considera rara ya que afecta a una o dos personas cada 10 mil.

“En la Argentina no hay estadísticas epidemiológicas sobre miastenia. De hecho, desde la fundación estamos trabajando para colaborar con el Ministerio de Salud en este ámbito”, señala Laura Llobera, gerente general de Fundación Ayuda Integral al Miasténico (FAIAM).

La idea de instruir cuatro semanas como el “mes nacional” es poder aprovechar y difundir información sobre el trastorno. La miastenia ocurre en todos los grupos étnicos, pero afecta sobre todo a mujeres jóvenes (entre 20 y 35 años) y a hombres de más de 60.

¿De qué se trata?

La palabra deriva del griego y significa debilidad muscular grave. Quiere decir que los anticuerpos del paciente bloquean o alteran los receptores de acetilcolina en la unión neuromuscular. Así, el paciente deja de tener contracción muscular.

Los primeros síntomas suelen aparecer en el rostro y son la caída de párpados, una visión doble y la pérdida de la expresión facial.

“Lo más complejo aparece cuando la enfermedad afecta los músculos respiratorios: el paciente termina en terapia intensiva, con un respirador”, relata Llobera.

Uno de los peligros subyacentes es que la miastenia es frecuentemente mal diagnosticada, porque, además, “los síntomas son fluctuantes”, agrega la responsable de FAIAM.

Lo grave es que el médico pase por alto la miastenia, diagnostique otra patología y prescriba medicamentos contraindicados. “Los miorrelajantes son veneno para los miasténicos”, advierte Llobera. Sin contar que son de venta libre y bastante baratos. Los antidepresivos también son contraindicados.

La genética, una esperanza

La miastenia, hasta el momento, no tiene cura. “En algunos casos, aproximadamente el 20%, hay una remisión espontánea de la miastenia. Los síntomas desaparecen, pero esto no es la cura de la enfermedad”, explica Llobera.

Desde la fundación tienen esperanzas en los avances de los estudios sobre la cadena de ADN, que en caso de descubrir la clave de las enfermedades autoinmunes podría destrabar muchas patologías, no sólo miastenia, sino también psoriasis, por ejemplo.

Entre tanto, los pacientes miasténicos deben tomar la medicación indicada que, por suerte, desde 1999 fue considerada dentro del Programa Médico Obligatorio (PMO), al menos los fármacos básicos. En 2004 se sumó a la lucha el Ministerio de Salud, que creó un programa específico para colaborar con miasténicos en situación de vulnerabilidad.

La difusión e información es el pilar base de la ayuda al paciente, por eso el objetivo primario será “despertar” el proyecto de declaración que se encuentra en Diputados.

Fuentes: Laura Llobera, de FAIAM; American Autoimmune Related Diseases Association; Asociación Española de Miastenia; JM Oribe Comunicaciones.

Las dos caras de la EPOC

La vida es una moneda; si en una de las caras hay oscuridad, en la otra existe una luz. Un compuesto yin-yang. O, como dice el dicho popular, en las situaciones se encuentran siempre una de cal y otra de arena. En la medicina y la ciencia ocurre a menudo este paralelismo; ante una patología, aparecen nuevas técnicas y fármacos para prevenir, diagnosticar o curar.

La comunidad médica y científica avizora que la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) será la tercera causa de muerte en el mundo para el año 2020.

Mientras, en la Argentina no existen estudios sobre la prevalencia de esta enfermedad. Sí se sabe que esta patología genera unas 800 internaciones anuales. Esta es la primera cara del asunto.

Entre tanto, un ensayo clínico recientemente finalizado mostró que el tratamiento con la molécula tiotropio mejoró la función pulmonar de los pacientes con EPOC.

El estudio UPLIFT® (Understanding Potential Long-term Impacts on Function with Tiotropium) demostró la eficacia y seguridad de esta droga, comercializada por el laboratorio Boehringer Ingelheim, en el tratamiento de pacientes con EPOC. Este estudio multicéntrico abarcó 4 años, fue elaborado en 37 países y, de los 5.993 pacientes controlados, 155 correspondieron a la Argentina.

“Hoy, la EPOC es una enfermedad que se puede prevenir y se puede tratar”, señaló Martín Sívori, médico especialista en neumonología del Hospital Ramos Mejía. Según explicó Sívori, la patología es una enfermedad en crecimiento en los países latinoamericanos. “La mortalidad por EPOC se ha duplicado entre 1980 y 1998. En las mujeres la patología creció un 154%”, agregó el especialista.

Las estadísticas que refiere Sívori se desprenden del estudio Platino, un sondeo sobre la enfermedad en Latinoamérica. Allí se observó que de cada 100 enfermos de EPOC, 98 no habían sido diagnosticados.

EPOC, la cuarta causa de muerte en el mundo

EPOC, la cuarta causa de muerte en el mundo

La otra cara de la moneda es la prevención primaria, la secundaria y un tratamiento efectivo y temprano.

“Lo interesante del estudio UPLIFT® es que los pacientes recibieron todos los medicamentos y sumaron al tiotropio a los tratamientos”, observó Eduardo Schiavi, médico tisioneumonólogo y director del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer de la Ciudad de Buenos Aires.

Schiavi, además, fue investigador del ensayo UPLIFT®, en el que se observó que los pacientes tratados con tiotropio mejoraron su función pulmonar, redujeron el riesgo de muerte y mejoraron su calidad de vida.

El experto pertenece a la iniciativa GOLD –una red para concienciar sobre EPOC- y siguió de cerca la acción de la molécula anticolinérgica tiotropio. “El tiotropio redujo la morbilidad respiratoria pero también cardíaca, es decir, de infarto”, añadió.

Prevención barata y fácil

Hay algunos tips para tener en cuenta y detectar la enfermedad a tiempo.

Si es fumador, tiene tos crónica, sibilancias y disnea, vaya al médico y pida que le hagan una espirometría; es un diagnóstico sencillo y no invasivo que determinará si hay EPOC y, en caso positivo, el grado de la patología.

Más ayuda

Para los enfermos de EPOC, existe una red argentina que los contiene. “En este momento tenemos 250 pacientes”, resume Luis Arpesella, representante de FundEPOC, la ONG que nuclea familiares y pacientes con la patología. Luis es paciente y usa un sistema de oxígeno portátil.

Uno de los objetivos de la entidad es lograr que la EPOC sea reconocida en el Programa Médico Obligatorio y que “las obras sociales paguen los tratamientos”, según advierte Luis.

Además, la entidad responde preguntas, publica materiales y brinda información fiable. Nuevamente, otra cara de la moneda: la de la luz.


Fuentes: Luis Arpesella; Mucnhik PR; Boehringer Ingelheim; Martín Sívori y Eduardo Schiavi (médicos especialistas); GOLD iniciative; Platino-ALAT.