La vida es una moneda; si en una de las caras hay oscuridad, en la otra existe una luz. Un compuesto yin-yang. O, como dice el dicho popular, en las situaciones se encuentran siempre una de cal y otra de arena. En la medicina y la ciencia ocurre a menudo este paralelismo; ante una patología, aparecen nuevas técnicas y fármacos para prevenir, diagnosticar o curar.
La comunidad médica y científica avizora que la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) será la tercera causa de muerte en el mundo para el año 2020.
Mientras, en la Argentina no existen estudios sobre la prevalencia de esta enfermedad. Sí se sabe que esta patología genera unas 800 internaciones anuales. Esta es la primera cara del asunto.
Entre tanto, un ensayo clínico recientemente finalizado mostró que el tratamiento con la molécula tiotropio mejoró la función pulmonar de los pacientes con EPOC.
El estudio UPLIFT® (Understanding Potential Long-term Impacts on Function with Tiotropium) demostró la eficacia y seguridad de esta droga, comercializada por el laboratorio Boehringer Ingelheim, en el tratamiento de pacientes con EPOC. Este estudio multicéntrico abarcó 4 años, fue elaborado en 37 países y, de los 5.993 pacientes controlados, 155 correspondieron a la Argentina.
“Hoy, la EPOC es una enfermedad que se puede prevenir y se puede tratar”, señaló Martín Sívori, médico especialista en neumonología del Hospital Ramos Mejía. Según explicó Sívori, la patología es una enfermedad en crecimiento en los países latinoamericanos. “La mortalidad por EPOC se ha duplicado entre 1980 y 1998. En las mujeres la patología creció un 154%”, agregó el especialista.
Las estadísticas que refiere Sívori se desprenden del estudio Platino, un sondeo sobre la enfermedad en Latinoamérica. Allí se observó que de cada 100 enfermos de EPOC, 98 no habían sido diagnosticados.

EPOC, la cuarta causa de muerte en el mundo
La otra cara de la moneda es la prevención primaria, la secundaria y un tratamiento efectivo y temprano.
“Lo interesante del estudio UPLIFT® es que los pacientes recibieron todos los medicamentos y sumaron al tiotropio a los tratamientos”, observó Eduardo Schiavi, médico tisioneumonólogo y director del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer de la Ciudad de Buenos Aires.
Schiavi, además, fue investigador del ensayo UPLIFT®, en el que se observó que los pacientes tratados con tiotropio mejoraron su función pulmonar, redujeron el riesgo de muerte y mejoraron su calidad de vida.
El experto pertenece a la iniciativa GOLD –una red para concienciar sobre EPOC- y siguió de cerca la acción de la molécula anticolinérgica tiotropio. “El tiotropio redujo la morbilidad respiratoria pero también cardíaca, es decir, de infarto”, añadió.
Prevención barata y fácil
Hay algunos tips para tener en cuenta y detectar la enfermedad a tiempo.
Si es fumador, tiene tos crónica, sibilancias y disnea, vaya al médico y pida que le hagan una espirometría; es un diagnóstico sencillo y no invasivo que determinará si hay EPOC y, en caso positivo, el grado de la patología.
Más ayuda
Para los enfermos de EPOC, existe una red argentina que los contiene. “En este momento tenemos 250 pacientes”, resume Luis Arpesella, representante de FundEPOC, la ONG que nuclea familiares y pacientes con la patología. Luis es paciente y usa un sistema de oxígeno portátil.
Uno de los objetivos de la entidad es lograr que la EPOC sea reconocida en el Programa Médico Obligatorio y que “las obras sociales paguen los tratamientos”, según advierte Luis.
Además, la entidad responde preguntas, publica materiales y brinda información fiable. Nuevamente, otra cara de la moneda: la de la luz.
Fuentes: Luis Arpesella; Mucnhik PR; Boehringer Ingelheim; Martín Sívori y Eduardo Schiavi (médicos especialistas); GOLD iniciative; Platino-ALAT.