Alertan sobre el desconocimiento de la afasia

Sin estadísticas oficiales, la afasia es un trastorno que, por extrapolación de registros internacionales, afecta a 164 mil argentinos. Sin embargo, pocos conocen esta enfermedad, que ataca de manera abrupta a personas de cualquier edad, sexo y grupo social.

En este sentido, en junio se conmemora el mes internacional de esta patología, con la idea de concienciar a la población.

La afasia es la pérdida total o parcial de la comunicación, causada por una lesión cerebral, que afecta a la persona en todos sus aspectos: social, laboral, emocional. De un momento a otro, el paciente comienza a perder la capacidad de hablar, de comprender el lenguaje, e incluso de leer y escribir.

Si la patología es extremadamente incapacitante, peor es desconocer los síntomas y sus características. La falta de registros no ayuda.

“Personalmente, creo que no existen estadísticas por irresponsabilidad”, advierte Silvia Rubio, presidenta de la Fundación Argentina de Afasia Charlotte Schwarz, una ONG dedicada a la ayuda y tratamiento de los afásicos.

La entidad efectuó una encuesta en la Ciudad de Buenos Aires para abordar el nivel de conocimiento de los porteños sobre la afasia. El resultado fue que sólo el 1,1 por ciento de los encuestados había escuchado hablar de la patología. El sondeo, que se hizo con la colaboración de voluntarios y de alumnas de sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, contó con el asesoramiento del experto Chris Code, de la Universidad de Exeter, del Reino Unido.

Según el Instituto Nacional de Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, NIDCD), la afasia afecta a más de un millón de estadounidenses por año.

Por extrapolación de estadísticas europeas y norteamericanas, habría unos 150 afásicos por millón de habitantes anualmente.

“Como consecuencia de esta desinformación, las personas afectadas por esta patología (pacientes y familiares) pueden tener ideas equivocadas en relación con los síntomas esperables, la evolución, la rehabilitación y demás aspectos que rodean a la situación del afásico. Esto repercute en las decisiones que se toman y en los estados emocionales por los que atraviesan”, señala Rubio.

En este contexto, la ONG inició una campaña para promover un mejor conocimiento del trastorno, del diagnóstico y de sus tratamientos. La campaña abarca talleres y seminarios informativos. (Ver más en Agenda)

¿Hay prevención?

Personas de todas las edades, grupos sociales y sexo pueden padecer afasia. El origen más frecuente es el accidente cerebrovascular, provocado -entre otras causas- por: hipertensión, traumatismos de cráneo, golpes en la cabeza, tumores, infecciones, enfermedades degenerativas, entre otros factores.

“Otra consecuencia negativa de la ausencia de información es la falta de prevención de los factores de riesgo. Entre ellos, la hipertensión, que no suele ser detectada a tiempo por su carácter silencioso”, añade la directiva de la fundación.

Cobertura social: qué se puede hacer

Los afásicos, por las condiciones de la enfermedad, pueden solicitar un certificado de discapacidad. “Algunas prepagas cubren el tratamiento ( con el certificado de discapacidad) pero no es sistemático como con las obras sociales”, observa Rubio.

En los hospitales existen servicios que se ocupan de los afásicos (normalmente, en el área de Neurología). Es importante, además, conocer la letra de la ley de Discapacidad para interiorizarse sobre los alcances de las prestaciones.

Por su parte, la fundación brinda asesoramiento en su sede. Otras instituciones, como la Asociación Nacional de Afasia de los Estados Unidos (NAA, su sigla en inglés) pone bibliografía y profesionales a disposición.

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