A poco de conmemorarse el Día Mundial del Riñón -el 12 de marzo- las cifras muestran que en la Argentina todavía hay vasto desconocimiento sobre las enfermedades renales. A la ignorancia se suma el aumento de los casos graves: la perspectiva es que los pacientes en diálisis -es decir, cuyos riñones necesitan de un “filtro” externo para funcionar- se incrementen en un 50% para 2015.
“En efecto, no hay en el país estadísticas sobre el conocimiento o desconocimiento de las enfermedades renales, si bien la población de riesgo está un poco más advertida al respecto”, concedió Alfredo Casaliba, presidente de la Asociación Regional de Diálisis y Transplantes Renales de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires.
A merced de la falta de información y el crecimiento de los casos, la Sociedad Argentina de Nefrología organizará, para el 12 de este mes, un acto y una serie de actividades para concienciar a la población sobre la relación entre las enfermedades crónicas y los trastornos renales.
“La sociedad envejece y con la edad aparece el deterioro orgánico. Este es uno de los principales factores de riesgo. La hipertensión -incluso en los individuos tratados- y la diabetes son dos patologías crónicas que deterioran la función renal”, explicó Casaliba, cuya institución se sumará a las actividades del Día Mundial del Riñón.
El peor escenario
Las patologías de los riñones o nefropatías se clasifican según su evolución y compromiso. De esta manera, una enfermedad renal detectada tempranamente puede incluso involucionar. En la fase más grave es necesaria la diálisis, si bien esta técnica conlleva sus bemoles.
“En un estadío IV de la enfermedad el riesgo de diálisis a 5 años es del 20% mientras que el de muerte es del 46%”, añadió Casaliba.
Los pacientes en estadío V son candidatos a listas de espera de un riñón compatible. Según el INCUCAI, en la actualidad hay 4729 personas que necesitan un transplante renal. La buena noticia es que los riñones son uno de los pocos órganos que pueden ser donados en vida. De hecho, hay fundaciones que explican bien esta realidad.
Por convenios establecidos con el Ministerio de Salud de la Nación, las obras sociales y prepagas cubren prácticamente el 100% de los tratamientos de diálisis. Las terapias farmacológicas también entran en el plan, aunque no en su totalidad.
¿Cómo prevenir?
Una falla renal se puede detectar con simples tests como el de orina. Quiénes deben controlarse y estar atentos a síntomas son los grupos de riesgo: ancianos, hipertensos, diabéticos o familiares de personas con patologías renales.
“Para el resto de la población la prevención es llevar una vida sana: comer saludablemente, ingerir frutas y verduras, hacer actividad física, no fumar”, sumó Casaliba.
Fuentes: Alfredo Casaliba; Eikasía Comunicación Corporativa; National Kidney Foundation; INCUCAI; American Journal of Kidney Diseases.Archivado bajo: Acción responsable | Etiquetado: diabetes, riñones; transplante; insuficiencia renal; hipertensión




