Vamos por el tercer capítulo de Actimel®. Un mes después de mi insistencia la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) liberó un comunicado oficial sobre el consumo de probióticos, en el que asegura que:
-La comercialización de este producto de La Serenísima está aprobado según la normativa vigente.
-No hay estudio científico que demuestre que es nocivo para la salud, sino más bien todo lo contrario.
Hasta allí, punto para Actimel®. Ahora viene lo bueno y cito textualmente el comunicado:
“Las objeciones de la ANMAT para las marcas ACTIMEL y ACTIVIA están relacionadas con las formas publicitarias que adoptan las empresas elaboradoras de esos productos, ya que – a entender de este Organismo- no se ajustan adecuadamente a las normas del Código Alimentario Argentino (CAA)”.
Estoy esperando la respuesta del organismo sanitario sobre qué punto(s) de la normativa es el cuestionado. Podría ser, tal vez, el capítulo V, punto 3 del CAA donde se prohíbe que un alimento envasado “resalte cualidades que puedan inducir a equívoco con respecto a reales o supuestas propiedades terapéuticas que algunos componentes o ingredientes tienen o pueden tener cuando son consumidos en cantidades diferentes a las que se encuentren en el alimento o cuando son consumidos bajo una forma farmacéutica”?
Mi duda se remonta al spot publicitario donde se indicaba “probalo durante 14 días y verás los resultados” o algo similar.
El código también prohíbe que un alimento envasado “indique que el alimento posee propiedades medicinales o terapéuticas; aconseje su consumo por razones de acción estimulante, de mejoramiento de la salud, de orden preventivo de enfermedades o de acción curativa”.
Les sugiero ingresar a la página del producto y leer atentamente lo que se señala en el link “Cómo actúa Actimel®”.
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