El cáncer es más temido que la gripe A

Ni la sobredimensión que ha tomado la gripe H1N1 logró que los lectores de este blog se asusten con el virus. Según dos encuestas que publiqué a lo largo de los meses, los seguidores de esta bitácora tienen más miedo a padecer algún tipo de cáncer que a cualquier otra cosa.

Algún desprevenido dirá que es poco seria esta afirmación, que no representa el promedio de los internautas, que la muestra es poco significativa, etcétera, etcétera.

Bien: lo acepto, por esa razón he aclarado, desde el primer párrafo, que se trata de “los lectores de este blog”. Sí, es una muestra pequeña, ya que del promedio de lectores pocos han participado de la encuesta.

Pero lo interesante es que el cáncer ha sido el cuco, incluso para periodistas, consultores de salud, médicos y pacientes curiosos, que constituyen el público mayoritario de este espacio virtual.

Durante los últimos meses del año pasado publiqué una encuesta titulada “¿Qué temas de salud le interesan más?”. Los resultados mostraron que los lectores estaban más interesados en temas de ejercicio, wellness (25%) y en conocer sobre trastornos raros (25%) que en otras cuestiones, como los avances de la ciencia o tratamientos nuevos para distintas enfermedades.

Con el advenimiento del dengue y la posterior gripe porcina, pregunté a los lectores a qué le tenían más miedo. La opción ganadora, con el 50% de los votos, fue el temor a padecer algún tipo de cáncer.

En el segundo puesto, para mi sorpresa, a volverse loco. En términos menos coloquiales, a “padecer un trastorno psiquiátrico”. El mosquito, la gripe H1N1 e incluso las enfermedades cardiovasculares, que en la otra encuesta habían medido un 17%, tuvieron poca aceptación.

Invito a todos, entonces, a seguir participando de estas encuestas y prometo un post sobre cáncer.

Alertan sobre el desconocimiento de la afasia

Sin estadísticas oficiales, la afasia es un trastorno que, por extrapolación de registros internacionales, afecta a 164 mil argentinos. Sin embargo, pocos conocen esta enfermedad, que ataca de manera abrupta a personas de cualquier edad, sexo y grupo social.

En este sentido, en junio se conmemora el mes internacional de esta patología, con la idea de concienciar a la población.

La afasia es la pérdida total o parcial de la comunicación, causada por una lesión cerebral, que afecta a la persona en todos sus aspectos: social, laboral, emocional. De un momento a otro, el paciente comienza a perder la capacidad de hablar, de comprender el lenguaje, e incluso de leer y escribir.

Si la patología es extremadamente incapacitante, peor es desconocer los síntomas y sus características. La falta de registros no ayuda.

“Personalmente, creo que no existen estadísticas por irresponsabilidad”, advierte Silvia Rubio, presidenta de la Fundación Argentina de Afasia Charlotte Schwarz, una ONG dedicada a la ayuda y tratamiento de los afásicos.

La entidad efectuó una encuesta en la Ciudad de Buenos Aires para abordar el nivel de conocimiento de los porteños sobre la afasia. El resultado fue que sólo el 1,1 por ciento de los encuestados había escuchado hablar de la patología. El sondeo, que se hizo con la colaboración de voluntarios y de alumnas de sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, contó con el asesoramiento del experto Chris Code, de la Universidad de Exeter, del Reino Unido.

Según el Instituto Nacional de Sordera y otros Trastornos de la Comunicación (National Institute on Deafness and Other Communication Disorders, NIDCD), la afasia afecta a más de un millón de estadounidenses por año.

Por extrapolación de estadísticas europeas y norteamericanas, habría unos 150 afásicos por millón de habitantes anualmente.

“Como consecuencia de esta desinformación, las personas afectadas por esta patología (pacientes y familiares) pueden tener ideas equivocadas en relación con los síntomas esperables, la evolución, la rehabilitación y demás aspectos que rodean a la situación del afásico. Esto repercute en las decisiones que se toman y en los estados emocionales por los que atraviesan”, señala Rubio.

En este contexto, la ONG inició una campaña para promover un mejor conocimiento del trastorno, del diagnóstico y de sus tratamientos. La campaña abarca talleres y seminarios informativos. (Ver más en Agenda)

¿Hay prevención?

Personas de todas las edades, grupos sociales y sexo pueden padecer afasia. El origen más frecuente es el accidente cerebrovascular, provocado -entre otras causas- por: hipertensión, traumatismos de cráneo, golpes en la cabeza, tumores, infecciones, enfermedades degenerativas, entre otros factores.

“Otra consecuencia negativa de la ausencia de información es la falta de prevención de los factores de riesgo. Entre ellos, la hipertensión, que no suele ser detectada a tiempo por su carácter silencioso”, añade la directiva de la fundación.

Cobertura social: qué se puede hacer

Los afásicos, por las condiciones de la enfermedad, pueden solicitar un certificado de discapacidad. “Algunas prepagas cubren el tratamiento ( con el certificado de discapacidad) pero no es sistemático como con las obras sociales”, observa Rubio.

En los hospitales existen servicios que se ocupan de los afásicos (normalmente, en el área de Neurología). Es importante, además, conocer la letra de la ley de Discapacidad para interiorizarse sobre los alcances de las prestaciones.

Por su parte, la fundación brinda asesoramiento en su sede. Otras instituciones, como la Asociación Nacional de Afasia de los Estados Unidos (NAA, su sigla en inglés) pone bibliografía y profesionales a disposición.

La justicia frenó la expropiación de células madre

Ayer se conoció la noticia de que una jueza dictó una medida cautelar que evitó que un banco privado de células madre de cordón umbilical tuviese que poner a disposición del Estado las stem cells de una familia.

El Incucai había resuelto que las células madre hematopoyéticas que se encuentran en el cordón umbilical formaran parte de un registro nacional y, por ende, fueran puestas a disposición de algún paciente que necesitara un transplante de médula ósea.

La justicia decidió amparar a la familia que había guardado esas células madre en un banco privado.

La noticia levantó polvareda en los medios, entre los especialistas de bioética y público en general. ¿Es legítimo que una familia, que puede pagar los 1100 dólares que cuesta la criopreservación de stem cells, padezca la expropiación de ese material genético? ¿O es correcto que el Estado genere un registro nacional con esas células, para que puedan ser aprovechadas por cualquier otra persona en situación de emergencia?

Habría que observar cómo manejan el tema otros países. Reino Unido, por ejemplo, fue el primer estado en inaugurar un banco de células madre coordinado por distintos actores sociales.

España, por poner otro caso, pareciera ser el modelo a seguir por los argentinos: los ibéricos tienen un registro Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) y la ley obliga a que los bancos privados de stem cells pongan a disposición el material genético en caso de que cualquier paciente que las necesite.

La legislación es menos restrictiva en Holanda o Bélgica, por ejemplo. Las regulaciones de cada país europeo sobre este tema y otros relacionados se pueden leer aquí.

En la Argentina funcionan ocho bancos privados de células madre y sólo uno público, en el Hospital Garrahan. El país aún no se ha definido sobre la concreta normativa de esta actividad. En tanto, proliferan bancos privados que ofrecen guardar células a padres inquietos.

Inauguran un centro de rehabilitación gratuita para pacientes con esclerosis múltiple

La Asociación de Lucha Contra la Esclerosis Múltiple (ALCEM) abre un centro de rehabilitación para pacientes con esta enfermedad. La inauguración coincide con la fecha de conmemoración del Día Mundial de esta patología, el 27 de mayo.

El instituto funcionará en la localidad bonaerense de San Antonio de Padua, en el partido de Merlo.

De manera gratuita, profesionales de diversas áreas atenderán de manera gratuita a personas que sufren este trastorno (conocido como EM). Se calcula que en la Argentina hay unas seis mil personas que padecen esta enfermedad neurodegenerativa.

Los consultorios del centro Miguel Pablo Gallardo abarcarán especialidades como fisiatría, urología, psicología, kinesiología y terapia ocupacional.

Allí también funcionarán grupos de ayuda para pacientes y familiares.

Los interesados deben dirigirse a Corrientes 362, la sede del flamante centro. Para más información pueden acudir a ALCEM o llamar al 0220-4852003.

¿Qué más se puede hacer?

La EM es una enfermedad incapacitante: una vez detectada por el médico de cabecera o neurólogo, es necesario efectuar un tratamiento integral.

Entre tanto, algunas instituciones ofrecen información fiable y guías para pacientes, como la asociación civil EMA.

El Hospital Italiano, por ejemplo, tiene un sector específico para EM, dentro del área de neurología. En el caso de las entidades públicas, el Hospital de Clínicas otorga turnos para acudir a consultas sobre EM.

El aborto en Río Negro tiene jueces y partes

La interrupción del embarazo es un tema polémico que en la provincia de Río Negro levanta un revuelo especial: allí, varios jueces han dictaminado a favor del aborto, tras hacer una interpretación de lo que establece el Código Penal.

En el terreno de la política, sin embargo, el camino es más lento y aún  se discuten proyectos de ley para reglamentar la atención sanitaria ante el caso de un aborto no punible.

Hoy se conoció la noticia de la autorización por parte de la justicia rionegrina para practicarle la interrupción del embarazo a una adolescente de 13 años, cuya gestación es fruto de un abuso sexual perpetrado por la pareja de su abuela.

Este caso no es el primero en Río Negro: otro juez rionegrino autorizó en 2008 una intervención quirúrgica ante un caso similar. La legislación de la provincia tiene un par de proyectos impulsados por dos diputadas, Marta Milesi y María Inés García, ambas de la Alianza Concertación para el Desarrollo.

Las iniciativas proponen básicamente regular los procedimientos de la atención sanitaria ante la inminencia de una práctica abortista no punible. Es decir: se limita a prever cómo deben actuar los médicos, enfermeros y obras sociales ante una mujer que llega para practicarse un aborto, previamente autorizada por la justicia.

Estos proyectos tienen una base parecida a la Guía Técnica para la atención integral de abortos no punibles, un protocolo de pasos que elaboró el Ministerio de Salud nacional en épocas de Ginés González García.

En otras provincias, en cambio, la justicia ha dicho “no” a prácticas de este tipo, siempre en función de casos parecidos, en los que la mujer es víctima de un abuso sexual, ya sea un familiar o un tercero.

La discusión continúa.

HPV: sigue la polémica y el lobby

Médicos, especialistas y empleados de los laboratorios siguen danzando al son de la polémica: unos a favor, otros en contra, discuten los beneficios y castigos de las dos vacunas existentes para el virus de papiloma humano, más conocido como HPV.

La revuelta comenzó en España y en los Estados Unidos, cuando varias niñas que habían sido vacunadas enfermaron gravemente. Hubo muertes, atribuidas en ese momento a efectos adversos de este cóctel.

El diario Perfil y la revista Para Ti abordaron el asunto y consultaron a variadas fuentes, entre ellas, médicos de los laboratorios Merck, Sharp & Dohme y GlaxoSmithKline, productores de las dos vacunas que hoy circulan en el mercado.

Sin embargo, tanto los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) norteamericano, como un comunicado de la autoridad sanitaria española, reconocieron que las muertes ocurridas no podían atribuirse a la vacuna.

Entre tanto, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitió hace 6 días un comunicado en el que reconoce la seguridad de la vacuna contra el HPV.

Un comité de expertos analizó casos de efectos adversos graves en chicas de Valencia y de las Islas Baleares y descartó que la inoculación haya incrementado los riesgos de síncopes, convulsiones y otros trastornos.

Finalmente, concluyó que “la relación beneficio-riesgo de las vacunas frente al HPV no ha sufrido variación y sigue siendo favorable”.

Lo que nadie se interesa en recalcar es que, al margen de la seguridad y calidad de las vacunas, el HPV es un virus que puede evitarse. Y de una manera tan sencilla como se evitan otras enfermedades de transmisión sexual (ETS): usando preservativo.

Además, es de fácil detección: un Papanicolau es la clave. Por lo tanto, mientras siga la polémica, es preferible realizar la prevención, visitar al ginecólogo y tomar recaudos para evitar el contagio. La vacunación puede discutirse después.

Un mes de abandono para conseguir una PC

Sólo 30 días sin fumar es el requisito básico que pide el concurso Abandone y gane, del Ministerio de Salud del gobierno porteño, enmarcado en un plan antitabáquico.

El certamen se hace desde el año pasado, con similitudes a uno que supo lanzar el entonces ministro de Salud de la Nación, Ginés González García.

La idea es que un fumador tome la decisión y se mantenga sin fumar durante un mes. Si lo logra, entra en un sorteo por una computadora.

La pregunta más importante es: ¿cómo se acredita este abandono del cigarrillo? Según la información oficial, quien salga sorteado deberá pasar una prueba bioquímica y, en caso de demostrarse que no hay rastros de nicotina, se hará acreedor de la PC.

Mientras tanto, es útil conocer la dependencia del cigarrillo con el test de Fagerström y tomar nota de los lugares donde es posible inscribirse en el concurso: Centros de Gestión y Participación y hospitales porteños.

Hay otras campañas similares en el mundo, como la auspiciada por la Sociedad Canadiense del Cáncer (el premio es un auto híbrido); o la de una asociación de niños para ayudar a sus padres a dejar el mal hábito.

Día Mundial de la Salud

Con consejos y fuertes campañas, hoy se celebra el día mundial de la salud que, recordemos, no es la ausencia de enfermedades sino un concepto mucho más amplio, como la prevención, la sanidad psíquica, física y emocional, además del bienestar.

Mientras en la Argentina aumentan los casos de dengue, el mundo puja por hospitales más seguros y eficientes, por mejores campañas de prevención de enfermedades crónicas, en pos de curas para males como el Alzheimer, entre otros objetivos.

País, te falta mucho todavía.

Dengue: una epidemia ilegítima

El aumento de casos de dengue en la provincia de Chaco ha despertado polémicas y temor en las autoridades políticas y sanitarias.

Pero ni siquiera los medios, o los funcionarios de turno, se atreven a calificar este incremento de enfermos como de epidemia. Tal vez crean que el término genere más desesperación en los pueblos afectados.

El gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, dijo hace dos días en un programa de TV que había un “brote”. De alguna manera, minimizó los datos del intendente de la localidad chaqueña de Charata, donde el crecimiento del foco infeccioso continúa en aumento.

Ayer, el intendente de esta población aseguró que hay 6000 casos, es decir, que el 17% del pueblo tiene la enfermedad.

La palabra epidemia no es mala ni peyorativa por sí sola; conviene remontarse a sus orígenes para entender por qué, en esta situación, en Chaco hay una epidemia de dengue y no, como se desviven en afirmar los funcionarios, “un brote”, “un foco”, “un aumento de casos”.

Considerado el padre de la epidemiología, el inglés John Snow descubrió en 1849 que el agua es el principal vehículo del cólera y de otras enfermedades infecciosas.

Una epidemia ocurre cuando el número de casos es superior al esperado. Es ambigua la definición, pero alcanza para entender que los chaqueños están viviendo una epidemia, puesto que los casos se han extendido ya más allá de las expectativas: el ministerio de Salud de la Nación ha debido enviarles insecticida, partidas de medicamentos y dinero para combatir al mosquito.

La primera herramienta para ganar la batalla es admitir que se está en combate.

Crecen los casos de pacientes en diálisis en el país

A poco de conmemorarse el Día Mundial del Riñón -el 12 de marzo- las cifras muestran que en la Argentina todavía hay vasto desconocimiento sobre las enfermedades renales. A la ignorancia se suma el aumento de los casos graves: la perspectiva es que los pacientes en diálisis -es decir, cuyos riñones necesitan de un “filtro” externo para funcionar- se incrementen en un 50% para 2015.

“En efecto, no hay en el país estadísticas sobre el conocimiento o desconocimiento de las enfermedades renales, si bien la población de riesgo está un poco más advertida al respecto”, concedió Alfredo Casaliba, presidente de la Asociación Regional de Diálisis y Transplantes Renales de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires.

A merced de la falta de información y el crecimiento de los casos, la Sociedad Argentina de Nefrología organizará, para el 12 de este mes, un acto y una serie de actividades para concienciar a la población sobre la relación entre las enfermedades crónicas y los trastornos renales.

“La sociedad envejece y con la edad aparece el deterioro orgánico. Este es uno de los principales factores de riesgo. La hipertensión -incluso en los individuos tratados- y la diabetes son dos patologías crónicas que deterioran la función renal”, explicó Casaliba, cuya institución se sumará a las actividades del Día Mundial del Riñón.

El peor escenario

Las patologías de los riñones o nefropatías se clasifican según su evolución y compromiso. De esta manera, una enfermedad renal detectada tempranamente puede incluso involucionar. En la fase más grave es necesaria la diálisis, si bien esta técnica conlleva sus bemoles.

“En un estadío IV de la enfermedad el riesgo de diálisis a 5 años es del 20% mientras que el de muerte es del 46%”, añadió Casaliba.

Los pacientes en estadío V son candidatos a listas de espera de un riñón compatible. Según el INCUCAI, en la actualidad hay 4729 personas que necesitan un transplante renal. La buena noticia es que los riñones son uno de los pocos órganos que pueden ser donados en vida. De hecho, hay fundaciones que explican bien esta realidad.

Por convenios establecidos con el Ministerio de Salud de la Nación, las obras sociales y prepagas cubren prácticamente el 100% de los tratamientos de diálisis. Las terapias farmacológicas también entran en el plan, aunque no en su totalidad.

¿Cómo prevenir?

Una falla renal se puede detectar con simples tests como el de orina. Quiénes deben controlarse y estar atentos a síntomas son los grupos de riesgo: ancianos, hipertensos, diabéticos o familiares de personas con patologías renales.

“Para el resto de la población la prevención es llevar una vida sana: comer saludablemente, ingerir frutas y verduras, hacer actividad física, no fumar”, sumó Casaliba.

Fuentes: Alfredo Casaliba; Eikasía Comunicación Corporativa; National Kidney Foundation; INCUCAI; American Journal of Kidney Diseases.